Un hombre.
Aquél hombre, cuyo continente no alcanzó a recordar.
Era un hombre nervioso, preocupado, de sonrisa dificil y vista de águila. No pronunciaba palabras sobrantes, siempre al tanto, siempre contando sus pasos, alejándose de todo frenesí que conocía mejor que nadie, porque él mismo había sido el creador (de sus propias desgracias).
Retozaba en su casa con gusto extremo, de manías sencillas y órdenes contundentes, segura, bien proporcionadas.No entendía de excusas, sí de historias fantásticas y sus conversaciones con Saúl y Daniel, tristes profetas que habitaban su casa, eran más realistas que el tacto de su mano.
Perdido, pero aún así inmaculado, inspira toda clase de emociones, de lecturas, de verbos trasnitados, calles, plazoletas, homenajes. Perdido y encontrado mira su reflejo en el hermoso atardecer, sin deducir que la muerte, enterna acompañante, ya juega con su alma, la encanta, la acaricia, la enloquece. Porque ella sabe, mejor que nadie, que cuando su mente perspicaz empiece a fallar, no hay otro remedio que hacerlo dormitar.
Copyrights Reserved. Written by Pazcual. Dedicated to the other side I never met.
Retozaba en su casa con gusto extremo, de manías sencillas y órdenes contundentes, segura, bien proporcionadas.No entendía de excusas, sí de historias fantásticas y sus conversaciones con Saúl y Daniel, tristes profetas que habitaban su casa, eran más realistas que el tacto de su mano.
Perdido, pero aún así inmaculado, inspira toda clase de emociones, de lecturas, de verbos trasnitados, calles, plazoletas, homenajes. Perdido y encontrado mira su reflejo en el hermoso atardecer, sin deducir que la muerte, enterna acompañante, ya juega con su alma, la encanta, la acaricia, la enloquece. Porque ella sabe, mejor que nadie, que cuando su mente perspicaz empiece a fallar, no hay otro remedio que hacerlo dormitar.
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